Melanoma Maligno

Cada año, más de 76.000 pacientes en los EE.UU. son diagnosticadas con melanoma maligno. Casi 10.000 personas mueren cada año. El cáncer puede diseminarse a otras partes del cuerpo por metástasis. Por este hecho, el melanoma maligno es la forma más grave de cáncer de la piel. Sin embargo, si se diagnostica a tiempo, la probabilidad de curación es superior al 95%. Por lo tanto, el diagnóstico temprano es esencial.

El melanoma maligno se presenta a menudo como un «lunar» que es diferente. Puede ser diferente debido a una forma asimétrica, color diferente, un tamaño más grande, o una combinación de características. Algunos melanomas pueden crecer rápido; estos tienen un pronóstico peor. El dolor también es una señal de advertencia.

Alrededor del 30% de los melanomas surgen de los lunares existentes. Más comúnmente, se aparecen como lunar nuevo o cambiado en la piel aparentemente sana. Un melanoma puede desarrollarse en cualquier parte del cuerpo, pero, por lo general, aparecen en zonas de la piel con una historia de exposición a los rayos UV. En las personas con tonos de piel más oscuros, no es raro que los melanomas desarrollen en lugares no expuestos al sol – las palmas de las manos, plantas de los pies, o debajo de las uñas. En los hombres, los melanomas ocurren con mayor frecuencia en el tronco, la espalda, las extremidades, la cabeza y el cuello. En las mujeres, los melanomas se desarrollan más comúnmente en las piernas.

El pronóstico para un melanoma maligno depende de qué tan grueso es el tumor. Un melanoma de menos de 1 milímetro de grosor da un pronóstico bueno, con una supervivencia de casi el 100%. Más de 4 milímetros de espesor da un pronóstico peor. Lo más fino el melanoma, lo mejor. El dolor y la ulceración pueden indicar que el melanoma se ha entrado en los vasos sanguíneos.

Los signos de un melanoma maligno: